Francisco Javier Rivas Olivares lidera tecnología, seguridad y estrategia en UNITECO, una correduría de seguros de gran tamaño en España. Su rol combina tres dimensiones que rara vez conviven con tanta claridad: CIO, CTO y CISO.
En su día a día, la tecnología no es solo una cuestión de sistemas o arquitectura, sino un elemento central para que el negocio funcione en un entorno regulado, complejo y con una fuerte exigencia operativa.
“Llevo más de una década liderando equipos de tecnología donde el reto no es solo técnico, sino organizativo: conseguir que la tecnología genere valor real para el negocio.”ct
Tecnología que impacta en negocio, no solo en sistemas
Su trayectoria está muy marcada por la construcción de plataformas completas de relación con el cliente en el sector asegurador.
Uno de los proyectos más relevantes fue el despliegue de Salesforce en distintos países, integrando Sales Cloud, Service Cloud, Marketing Cloud, comunidad de clientes y cumplimiento RGPD en una única plataforma.
“Construimos una plataforma end-to-end de relación con el cliente en un entorno regulado y complejo.”
Pero más allá del hito técnico, lo que destaca es el enfoque: no se trata de implantar tecnología, sino de hacer que encaje en la realidad del negocio.
El CTO como traductor entre dos mundos
Cuando se le pregunta por la esencia del rol de CTO, Francisco lo resume con una metáfora clara:
“Un CTO es un traductor y mediador entre dos mundos que se necesitan: el tecnológico y el de negocio.”
Ese papel de puente se ha vuelto todavía más importante con la irrupción de la inteligencia artificial, que acelera tanto las capacidades técnicas como la complejidad de decisión.
El CTO del futuro: negocio, adaptación y velocidad
En su visión, el CTO del futuro no puede quedarse únicamente en la tecnología.
“El CTO debe conocer el negocio. La ventaja competitiva estará en comprender realmente lo que se está construyendo.”
A esto se suma un factor clave: la velocidad del cambio.
“La irrupción de la IA nos obliga a actualizarnos en periodos cada vez más cortos.”
El rol, por tanto, no es estático. Es un proceso continuo de aprendizaje y adaptación.
Qué recomienda a quienes quieren ser CTO
Su consejo es directo: no quedarse solo en la tecnología.
“Nos gusta la tecnología, pero no basta. Hay que entender qué significa crear valor en una empresa.”
No necesariamente implica un MBA, pero sí ampliar la mirada hacia negocio, estrategia y contexto organizativo.
Una visión clara sobre el liderazgo técnico
Cuando se le pide definir las cualidades esenciales de un CTO, Francisco lo sintetiza en tres pilares:
- Empatía y exigencia en la gestión de personas
- Conocimiento técnico sólido
- Humildad para aprender constantemente
Además, añade un elemento clave:
“Ser el nexo entre tecnología y negocio.”
Los grandes desafíos del rol
Para él, los tres grandes retos actuales de un CTO son claros:
- Traducir conceptos técnicos a personas no técnicas
- Gestionar equipos diversos
- Mantenerse al día en un entorno de cambio acelerado
Pero hay uno transversal que condiciona todo lo demás: la comunicación.
Inteligencia artificial: de la teoría al uso real
En su organización, la IA no se entiende como una tendencia, sino como una herramienta de trabajo.
Su enfoque es pragmático:
“Habéis razonado con la IA lo que queréis hacer y le habéis dado el contexto correcto para que os ayude a decidir.”
En su equipo ya se utiliza inteligencia artificial directamente en el ciclo de desarrollo y testing.
“El desarrollo desde cero se apoya en Claude Code. El reto ha sido perder el miedo a no tener control absoluto, pero siempre con revisión humana.”
El riesgo no es la tecnología, es cómo se usa
Sobre la adopción de IA, su postura es equilibrada:
“No es opción quedarse fuera, pero tampoco adoptarla sin madurez, controles o seguridad.”
El verdadero riesgo no es la tecnología en sí, sino implementarla sin criterio organizativo.
IA y liderazgo: el nuevo rol del CTO
En su día a día como líder técnico, la IA no sustituye decisiones, pero sí las potencia.
“Uso Claude a diario. Me ayuda a razonar antes de tomar decisiones.”
El CTO, en este nuevo contexto, no solo debe entender herramientas, sino también conceptos como RAG, embeddings o por qué los modelos alucinan.
“No es magia. Hay que entender qué hay detrás.”
Cómo equilibrar innovación y estabilidad
Uno de los retos más delicados es encontrar equilibrio entre experimentar y no romper lo que ya funciona.
Su respuesta es clara: reglas y contexto.
“Hay que concienciar al equipo y definir reglas del juego claras.”
Qué haría distinto al introducir IA
“Dejaría de hacer solo formaciones generales y empezaría directamente con acompañamiento individual.”
La clave no está en enseñar IA de forma abstracta, sino en integrarla en el trabajo real de cada perfil.
Habilidades clave en la era de la IA
En su opinión, los equipos técnicos del futuro necesitarán principalmente:
- Actitud de cambio
- Adaptación operativa constante
- Proactividad ante nuevas formas de trabajar
La tecnología cambia, pero la capacidad de adaptación es lo que marca la diferencia.
Conclusión
La visión de Francisco Javier refleja un perfil de CTO moderno, donde la tecnología, la seguridad y el negocio no se entienden como áreas separadas, sino como un único sistema.
En un entorno marcado por la inteligencia artificial, su enfoque es claro: menos teoría, más uso real; menos miedo, más criterio; menos tecnología aislada, más impacto en negocio.
El CTO deja de ser únicamente un rol técnico para convertirse en un agente clave de transformación organizativa.
Gracias, Javier, por compartir tu experiencia y una visión tan clara y práctica sobre cómo la tecnología, el negocio y la inteligencia artificial se entrelazan hoy en las organizaciones.

