Cristóbal Hernández Lougedo, Chief Technology & AI Officer en Entiii, lleva más de 20 años liderando equipos tecnológicos en distintos países, pasando por estructuras corporativas grandes y entornos mucho más ágiles.
Su visión actual del rol de CTO no es incremental, es una ruptura:
“Ahora no estamos simplemente apalancándonos en la inteligencia artificial, la estamos usando para crear inteligencia artificial nativa.”
Desde su experiencia, la irrupción de la IA no ha cambiado solo las herramientas, sino la naturaleza misma de los equipos, la velocidad de construcción y el tipo de liderazgo necesario.
El CTO como traductor entre negocio, tecnología… y ahora IA
Su definición inicial del CTO se queda resonando como punto de partida:
“Somos el traductor entre la tecnología y el negocio.”
Pero en su experiencia reciente ese triángulo se amplía: negocio, tecnología y agentes de IA.
Ya no se trata solo de entender qué necesita el negocio y llevarlo a código, sino de orquestar sistemas donde parte del trabajo lo ejecutan agentes autónomos.
“Tienes que entender qué requiere el negocio, traducirlo, y también explicarlo al equipo técnico. Pero ahora además tienes que entender cómo lo ejecutan los agentes.”
Este cambio, según él, reduce la distancia entre decisión y ejecución:
“Antes tenías estructuras con capas: director, manager, lead… ahora hacemos una llamada por la tarde y al día siguiente ya estamos ejecutando.”
El mayor reto ya no es técnico: es encontrar el mindset correcto
Cuando se le pregunta cuál es el mayor reto del CTO hoy, Cristóbal no responde con tecnología. Responde con personas.
O mejor dicho: con el tipo de persona que sobrevive a este nuevo contexto.
“Hoy con la IA no necesitas ser el que más domine un sector. Necesitas un mindset muy concreto.”
En su experiencia construyendo equipos actuales, explica que no todos los perfiles sirven en este nuevo paradigma:
“No todos los profesionales con los que he trabajado en los últimos 10 años sirven para este nuevo formato.”
El motivo no es la falta de capacidad técnica, sino la dificultad para adaptarse a una realidad donde:
- los agentes pueden ejecutar tareas completas
- el contexto cambia constantemente
- el control humano es indirecto
“Los agentes pueden hacerlo todo muy rápido, pero no se gobiernan solos. Es muy fácil que pierdan el contexto.”
Esto hace que el criterio humano sea más importante que la especialización profunda.
Equipos pequeños, alta velocidad y estructura horizontal
Uno de los cambios más radicales que describe es el tamaño y la estructura de los equipos.
“He tenido equipos de más de 400 personas. Hoy somos un equipo de cuatro en tecnología.”
Pero lo más relevante no es el tamaño, sino la dinámica:
“Somos todos hands-on. Es una organización totalmente horizontal.”
En este nuevo modelo, desaparece la separación tradicional entre roles:
- no hay “solo managers”
- no hay “solo ejecutores”
- todos participan en decisiones y construcción
Incluso la forma de trabajar cambia radicalmente:
“Antes una idea tardaba semanas en bajar la cadena. Ahora es una llamada y empezamos a construir.”
Esa compresión del tiempo no es solo eficiencia. Es un cambio estructural en cómo se toman decisiones.
Y en ese nuevo entorno, los equipos ya no se organizan solo por jerarquía, sino por capacidad de iterar junto a sistemas automatizados.
El hackathon como laboratorio de realidad (no de demo)
Cristóbal describe una experiencia que considera clave para entender este cambio: un hackathon interno de 10 horas.
Participaron perfiles clave del sistema (producto, plataforma, desarrollo, él mismo) para construir algo completo desde cero.
“El objetivo era construir un producto entero en una jornada y ver dónde estábamos realmente bloqueados.No fue resolver una parte pequeña. Fue construir un producto completo desde cero.”
Y la conclusión fue más cultural que técnica:
“Cuando juntas piloto, diseñador, soldador y todo el mundo en el mismo sitio, el avión vuela… aunque no muy alto ni muy lejos.”
Pero el aprendizaje clave no fue el resultado, sino la detección de fricciones reales del sistema.
Cuando los agentes entran en el sistema, cambia quién es responsable
A medida que la IA empieza a asumir más ejecución, el rol del CTO deja de ser supervisar código para convertirse en algo mucho más estructural: diseñar el entorno donde ese código existe.
“La IA hace lo que le dices. No lo que tú quieres.”
Esto cambia completamente la forma de liderar equipos técnicos.
“Si algo está mal no es culpa de los agentes, es porque tú no has definido bien los límites.”
En este contexto, el CTO pasa de supervisar personas a diseñar sistemas de control:
- métricas
- tests automáticos
- validaciones de seguridad
- entornos aislados
“Yo no te voy a decir cómo construirlo, pero tiene que pasar ciertos estándares antes de llegar a producción.”
Producción se convierte en territorio sagrado. Y todo lo demás, en laboratorio.
La deuda técnica se multiplica con la velocidad
“Si la velocidad de desarrollo es 20x, la deuda técnica crece 20x.”
Y lo preocupante, según Cristóbal, es que gran parte de esa deuda no es visible al principio. No aparece como errores evidentes, sino como acumulación en capas profundas, especialmente en datos.
Y añade un matiz importante: el problema no es visible al principio.
- se construye rápido
- se despliega rápido
- pero la complejidad se acumula silenciosamente
“Hay gente que no está viendo la deuda técnica o no le está dando suficiente importancia. Pero la tiene.”
El área más sensible, según su experiencia, es el dato:
“El mayor riesgo hoy está a nivel de datos.
Antes de crecer, hay que asegurar que el sistema no se colapsa bajo su propia velocidad.
Stack tecnológico: la comunidad como criterio estratégico
Su forma de elegir tecnología también ha cambiado con los años.
Antes, el criterio era clásico: rendimiento, coste, contratación.
Ahora, el criterio es casi biológico: comunidad.
“Me fijo en la comunidad que hay detrás.”
No porque sea un factor social, sino porque determina la resiliencia del sistema.
Cuanta más gente utiliza una tecnología, más rápido se corrigen sus errores. Más probable es que alguien ya haya resuelto el problema que tú vas a encontrar.
“La probabilidad de que alguien ya haya pasado por tu problema cambia completamente la ecuación.”
En ese sentido, herramientas con comunidades vivas no son solo más populares. Son más seguras.
Construir más rápido de lo que puedes proteger
Uno de los puntos más críticos que menciona es la tensión entre construir rápido y asegurar correctamente.
“Nos estamos creando más problemas de seguridad por la velocidad a la que desarrollamos que por otra cosa.”
Y en algunos casos, el impacto ya no es técnico, sino legal.
“Hay empresas donde founders han acabado en problemas legales por esto.”
La razón es estructural: la presión por sacar producto ha superado la capacidad de asegurar que ese producto sea robusto.Por eso insiste en separar entornos, blindar producción y automatizar validaciones.
No como buenas prácticas. Como supervivencia operativa.
“Producción es sagrada. Tiene que pasar una batería de tests antes de entrar.”
El CTO ya no manda cómo construir. Diseña el espacio donde se puede construir
Cristóbal no se ve a sí mismo como alguien que define soluciones. Sino como alguien que define el marco donde las soluciones pueden existir.
“Yo no te voy a decir cómo crear las cosas, pero tienen que seguir estos estándares.”
Esto cambia el rol hacia algo más estructural:
- crear “laboratorios efímeros”
- permitir experimentación libre
- controlar entrada a producción con sistemas automáticos
“Si no les das herramientas, los equipos las van a crear por fuera.”
Incluso la gestión de ideas cambia:
“Las ideas fallidas no deberían morir, deberían iterarse con otros ojos.”
Y al final, todo se reduce a una cosa: desaprender
Cristóbal cierra con una idea muy clara sobre evolución profesional:
“Suelta el ego. Da igual estar arriba o abajo de la cadena.“Desaprende lo aprendido y vuelve a empezar.”
Porque en su experiencia, el cambio más difícil no es técnico. Es mental.
El entorno actual ya no premia la acumulación de experiencia lineal, sino la capacidad de reiniciar el modelo mental cada vez que el sistema cambia.
Gracias, Cristóbal, por tu tiempo y por la apertura al compartir no solo tu experiencia profesional, sino también tu visión sobre cómo está cambiando el rol del CTO en la era de la inteligencia artificial.

