En un mundo donde la inteligencia artificial avanza a gran velocidad, la pregunta ya no es solo qué pueden hacer las máquinas, sino cómo transforman nuestra forma de pensar, decidir y convivir. En ese cruce entre tecnología, psicología y derecho, emergen voces que amplían el debate más allá de lo técnico.
Desde Coding Wonder Women, seguimos dando espacio a mujeres que están redefiniendo la tecnología desde perspectivas críticas, humanas e interdisciplinarias. En esta entrega hablamos con Verónica Recchia, psicóloga, abogada penalista, docente universitaria y autora, cofundadora del Comité EIA LATAM y referente en el debate sobre ética de la inteligencia artificial y soberanía cognitiva.
Su trabajo propone una mirada profunda sobre cómo los sistemas inteligentes influyen en la autonomía humana, la toma de decisiones y la construcción del conocimiento colectivo.
Entre la psicología, el derecho y la inteligencia artificial
La trayectoria de Verónica no nace en la ingeniería ni en el desarrollo de software tradicional, sino en las ciencias humanas y jurídicas. Su acercamiento a la tecnología surge a partir de su investigación académica y de la escritura de su libro Agilidad y Talento. Egoísmo y Altruismo del Poder (A pesar de la Mente Click).
“Mi interés por el mundo tecnológico comenzó durante la investigación y escritura de mi libro… me llevó a profundizar en la obra de Alan Turing y en los fundamentos de la computación moderna”, explica.
A partir de ese recorrido, comenzó a estudiar de forma sistemática la inteligencia artificial, la ética tecnológica y el impacto de los sistemas inteligentes en la conducta humana.
Hoy, como cofundadora del Comité EIA LATAM, trabaja en proyectos interdisciplinarios donde convergen psicología, derecho, educación y tecnología.
Actualmente, junto a profesionales de la ingeniería, la psicología y el derecho, participa en la elaboración del Manifiesto Ético EIA LATAM, cuya publicación está prevista para julio de 2026. El documento propone una mirada latinoamericana sobre la inteligencia artificial y desarrolla conceptos como soberanía cognitiva, autonomía relacional, equidad tecnológica y convivencia entre inteligencias, articulando perspectivas provenientes de las ciencias humanas, jurídicas y tecnológicas.
“Mi trabajo se centra especialmente en comprender cómo las tecnologías inteligentes transforman nuestra forma de pensar, decidir, aprender y relacionarnos.”
Tecnología, ética y perspectivas diversas
Aunque no proviene del desarrollo de software, Verónica observa con atención el impacto de la tecnología en la sociedad.
“Considero especialmente valiosa la capacidad de la tecnología para ampliar las posibilidades humanas, resolver problemas complejos y generar nuevas formas de colaboración.”
Sin embargo, también identifica un desafío clave: la falta de integración entre disciplinas.
“Uno de los desafíos más frecuentes es lograr que el desarrollo tecnológico incorpore perspectivas diversas, incluyendo aspectos éticos, psicológicos, educativos y sociales.”
La inteligencia artificial como transformación cognitiva
Para Verónica, la tecnología no solo es una herramienta, sino un fenómeno que redefine la experiencia humana.
“Me motiva explorar las posibilidades que emergen cuando distintas formas de inteligencia entran en relación.”
Su trabajo actual se centra en la soberanía cognitiva, la autonomía humana y la construcción del conocimiento en entornos mediados por inteligencia artificial.
“Considero que la inteligencia artificial representa una oportunidad singular para repensar nuestras formas de conocimiento, nuestras instituciones y las fronteras de la experiencia humana.”
Sesgos, validación y barreras estructurales
En su experiencia profesional, reconoce que las disciplinas humanísticas todavía enfrentan resistencias en entornos tecnológicos.
“Algunos aportes recibían inicialmente una valoración diferente, especialmente al provenir de la psicología y el derecho.”
Aun así, destaca también espacios de apertura y colaboración interdisciplinaria.
“Esto me ha reafirmado en la importancia de promover entornos donde el conocimiento técnico pueda dialogar con las ciencias humanas y sociales.”
Sobre la brecha de género, señala un aspecto clave:
“Muchas mujeres sentimos la necesidad de demostrar constantemente una excelencia superior para ser escuchadas o reconocidas.”
Referentes y pensamiento crítico
Su formación intelectual ha estado influenciada más por pensadoras que por desarrolladoras tradicionales.
Destaca a Remedios Zafra y Sarah Baldeo, cuyas obras han marcado su forma de entender la tecnología.
“Me han ayudado a reflexionar sobre cómo convivimos con tecnologías cada vez más sofisticadas sin perder autonomía intelectual ni capacidad crítica.”
Nuevas formas de inteligencia y futuro tecnológico
Verónica observa con especial interés la evolución de la inteligencia artificial generativa, los agentes autónomos y la robótica avanzada.
“Lo más fascinante no es qué podrán hacer estas tecnologías, sino cómo transformarán nuestra comprensión de la autonomía y la humanidad.”
Para ella, el futuro no será únicamente técnico, sino profundamente filosófico, psicológico y cultural.
Educación, pensamiento crítico y formación híbrida
Su postura sobre el futuro educativo es clara: la formación debe ser interdisciplinaria.
“No debemos quedarnos en falsas dicotomías entre ciencias duras y ciencias humanas.”
Defiende la necesidad de integrar programación, IA, ética, filosofía, psicología y derecho en los procesos formativos.
“Los desafíos tecnológicos contemporáneos requieren profesionales capaces de comprender tanto los sistemas técnicos como sus efectos sociales.”
El valor de las comunidades
Para Verónica, las comunidades son un elemento central en la construcción del conocimiento.
“Todo conocimiento es, en alguna medida, una construcción colectiva.”
Destaca su papel en el aprendizaje, la colaboración y la creación de redes interdisciplinarias.
“Iniciativas como el Comité EIA LATAM nacieron precisamente del encuentro entre personas con trayectorias diversas.”
Mensaje para futuras profesionales
A quienes desean entrar en tecnología, les deja un mensaje claro:
“No esperen sentirse completamente preparadas para participar.”
Y añade:
“La tecnología necesita perfiles diversos: psicología, derecho, educación, ciencia, comunicación y más.”
Conclusión
La trayectoria de Verónica Recchia representa una mirada profundamente interdisciplinaria sobre la inteligencia artificial, donde la tecnología no se separa de la ética, la psicología ni el derecho.
Su trabajo invita a repensar la IA no solo como un avance técnico, sino como una transformación de la conciencia humana y de las formas de organización social.
En línea con la filosofía de Coding Wonder Women, su historia recuerda que el futuro tecnológico no se construye desde una sola disciplina, sino desde la diversidad de miradas que lo hacen posible.
Muchas gracias por participar en este proyecto y por seguir aportando tu conocimiento en nuestra magazine como Codemotion contributor.

